Reciente entrega de un audífono permitió que una niña hipoacúsica redescubriera el mundo

El rostro de la pequeña paciente se transformó, primero por el asombro y luego por la alegría, al escuchar con claridad la voz de sus padres. La familia es de Riacho Negro y sólo cuando llegaron al sistema de salud provincial encontraron la respuesta a su problema

Su padre no puede contener las lágrimas de alegría. Por no tener obra social, acceder al audífono que su hija hipoacúsica de 6 años necesitaba, para ellos “era un imposible”. Sin embargo, luego de que solicitara ese elemento al Ministerio de Desarrollo Humano de la provincia, no tardó en llegar.

Días atrás, luego de cumplimentados todos los exámenes y controles que requería la niña, los profesionales de salud viajaron a Riacho Negro, donde vive la familia, y le colocaron el audífono. No hay palabras que alcancen a describir la mezcla de emociones que esa pequeña formoseña de 6 años manifestó en su rostro al escuchar por primera vez.

Muy cerca de ella, sus padres tenían la vista nublada por las lágrimas que se empujaban unas a otras al ver que su hija, gracias a ese pequeño artefacto, tendría una vida normal, como cualquier niño.

“Mi hija al tener este problema de audición no podía desenvolverse como una niña normal, sobre todo en la escuela que es donde ella se relaciona con los demás niños de su edad. Nosotros por ahora no contamos con obra social, por lo tanto se nos hacía cuesta arriba poder acceder a este tratamiento que requería colocarle a mi hija el audífono para mejorar su calidad de vida y que su costo a nivel privado se dispara, lo cual es casi imposible hacer frente”, expresó Daniel Jara, padre de la niña.

“Tal es así que recorriendo muchos lugares donde no nos daban la respuesta que buscábamos, llegamos hasta el Ministerio de Desarrollo Humano donde solicitamos ayuda para poder comprar el audífono. Rápidamente, se hicieron todas las gestiones pertinentes y en poco tiempo ya le colocaron un audífono a mi hija”, continuó.

Cambio

“En estos momentos ella ya lo tiene puesto y en su cara se nota la felicidad que siente, todos estamos felices porque esto va a significar que sus problemas de aprendizaje en la escuela van a ser menos y que ella va a poder llevar una vida más acorde a su edad, sin tantos obstáculos”, comentó.

Destacó que “desde el primer momento que llegamos hasta el área de servicio social de Desarrollo Humano no hemos encontrado ningún impedimento, todo lo contrario, nos fueron a buscar hasta Riacho negro y nos trajeron hasta el lugar donde le haría la colocación del audífono”.

“Es realmente grato ver que nuestro pedido de ayuda no cayó en pozo sin fondo como nos pasó en muchos otros lados, donde habíamos golpeado puertas y no nos abrieron ninguna.

En representación de toda mi familia, y sobre todo de mi hija, quiero agradecer al ministro Décima y a todo el personal que trabaja en este ministerio por la ayuda incondicional que nos prestaron desde el momento que llegamos acá pidiendo ayuda” resaltó.

Para finalizar, Jara abrazó a su hija, y con asombro cerró: “Todo fue totalmente gratis, no tuvimos que abonar nada, ni por el traslado ni por el audífono, ni por la colocación; es decir que a partir de hoy mi hija puede hacer una vida normal gracias a la inmensa ayuda que nos brindaron desde este Ministerio”.

Daniel Jara - padre de la niña 1

Daniel Jara junto a su hija

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